Y a veces, sólo necesitas una cosa.
Simple, fácil, o tal vez no tanto.
Hay días en que lo único que te hace falta es un abrazo, fundirte y desaparecer entre sus brazos.
Fácil de conseguir... o eso parecía.
¿Cuánto cuesta un abrazo? ¿Dónde están escondidos cuando más los necesitas?
Te compro todos los abrazos del mundo, pero por favor, dámelos ya.

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España.
Marta Mimbela
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lunes
sábado
Kamikazes
"No hay vía libre, es una trampa genial...", llega hasta mis oídos en forma de canción.
No le falta razón al gran Quique González.
Sí, supongo que somos algo así como kamikazes. No podemos evitarlo.
Nos pierden los besos, besos de los que hacen explotar y crean un pequeño Pearl Harbour entre nosotros.
Somos carne de cañón de esas caricias que nunca deberíamos haber hecho, o tal vez sí, pistoleros de sangre caliente.
Miradas que se cruzan en la línea de fuego y preparan automáticamente la artillería pesada, la mejor sonrisa, el vestido más corto, la mano más valiente.
Sólo queda saber quién ganará esta batalla.
¿Tu cabeza o mi corazón?
Se admiten apuestas...
No le falta razón al gran Quique González.
Sí, supongo que somos algo así como kamikazes. No podemos evitarlo.
Nos pierden los besos, besos de los que hacen explotar y crean un pequeño Pearl Harbour entre nosotros.
Somos carne de cañón de esas caricias que nunca deberíamos haber hecho, o tal vez sí, pistoleros de sangre caliente.
Miradas que se cruzan en la línea de fuego y preparan automáticamente la artillería pesada, la mejor sonrisa, el vestido más corto, la mano más valiente.
Sólo queda saber quién ganará esta batalla.
¿Tu cabeza o mi corazón?
Se admiten apuestas...
martes
Amanecer
Llévame a ver salir el sol, cógeme de la mano y echa a correr, sin importarte que no pueda seguir tu ritmo, dicen que todos los caminos llevan a Roma, pero y una vez estamos aquí... ¿A dónde llevan todos los caminos? Seguramente, me lleven hacia ti, es el único sitio en el que no me pierdo.
Vuelve la cabeza un segundo, mírame, sigue corriendo. Me encanta el color del cielo justo antes del amanecer, lo cortaría trocito a trocito, con cuidado, y me haría un vestido con él. Veo la ciudad, corriendo de tu mano, y me siento pequeña y a la vez tan grande a tu lado. Huele a ti, y cada una de las esquinas parece el lugar perfecto para parar y quedarnos ahí, para siempre, con esa luz mágica inundándolo todo, con tu colonia inundando mis sentidos.
Sólo tú y yo, y el sol que comienza a salir, y mil escalofríos, y Roma que comienza a despertar. Y una frase en la pared, en italiano. "Forse è solo un attimo o forse durerà per sempre"...
Vuelve la cabeza un segundo, mírame, sigue corriendo. Me encanta el color del cielo justo antes del amanecer, lo cortaría trocito a trocito, con cuidado, y me haría un vestido con él. Veo la ciudad, corriendo de tu mano, y me siento pequeña y a la vez tan grande a tu lado. Huele a ti, y cada una de las esquinas parece el lugar perfecto para parar y quedarnos ahí, para siempre, con esa luz mágica inundándolo todo, con tu colonia inundando mis sentidos.
Sólo tú y yo, y el sol que comienza a salir, y mil escalofríos, y Roma que comienza a despertar. Y una frase en la pared, en italiano. "Forse è solo un attimo o forse durerà per sempre"...
jueves
Ni-hi-lis-mo
nihilismo, del latín nihil (nada) e ismus (doctrina, movimiento, práctica de) es una "actitud" filosófica, puesto que no es una tendencia filosófica estrictamente definida, de negación de todo principio, autoridad, dogma filosófico o religioso. El nihilismo es una posición filosófica que argumenta que el mundo, y en especial la existencia humana, no posee de manera objetiva ningún significado, propósito, verdadcomprensible o valor esencial superior, por lo que no nos debemos a éstos.
Seré mejor o peor. A veces me querrás, otras puede que me odies, o que quieras matarme a besos.
Ni siquiera yo sé quién soy, y qué más da, aún soy demasiado joven, o al menos ese es el mantra que me sirve de autoconvicción para cualquier cosa. El típico "si no lo disfruto ahora... ¿cúando lo voy a hacer?" que todos recitamos cada cierto tiempo buscando evadir la culpabilidad. Sin embargo, esta vez es totalmente cierto.
Sí, no sé quién soy, no sé lo que quiero, pero... ¿acaso importa?
Sé que no quiero ser siempre la que siga tus pasos cuando te marchas, que no quiero llorar ni enterrarme entre edredones y almohadas porque, joder, para eso también aún soy demasiado joven.
Ven, mírame, quiéreme, odiame, mátame o cómeme a besos, pero ten clara una cosa.
No seré quien tú quieras que sea.
Seré simplemente yo.
Yo. No suena mal, tendré que acostumbrarme. Ni-hi-lis-mo, vamos, repite conmigo, no es tan difícil.
Sal, baila, diviértete, claro que sí, termina funcionando, o eso dicen. Nunca he sido capaz de apartarte de mi mente y colgar el cartel de "Cerrado por reformas", pero más vale tarde que nunca.
Así que, si quieres algo, ya sabes dónde estoy. Segunda estrella a la derecha, y todo recto...
martes
Quiéreme, si te atreves
Vamos, vuelve. O no te vayas, todavía no.
Viniste a por mí, como un soplo de brisa directo desde el mar, dispuesto a hacerme olvidar los fantasmas que habitaban aquí adentro. Demasiado profundos, demasiado aferrados a mí, o tal vez yo aferrada a ellos para no volver a caer.
Y ahora, sólo te pido que no te vayas. Sé que puedes ayudarme, y ahora sé que también quiero que lo hagas.
Cada noche tengo miedo, de volver a verte o de no hacerlo, de darme cuenta al abrir los ojos por la mañana que no has sido más que un espejismo.
Real, demasiado real, demasiado perfecto. Pero nada más que una ilusión.
Vamos, vuelve. O no te vayas, aún no.
Dedícame una sonrisa cada mañana al levantarte de mi lado. Déjame hacerme la dormida mientras jugueteas con mi pelo y llega hasta mí tu respiración, haciéndome cosquillas en la piel.
Sácame de aquí, no sueltes mi mano. Porque caeré, volveré a caer hasta que sea demasiado tarde, hasta que el agujero sea demasiado profundo como para poder salir.
Sácame a bailar, y déjame que te saque una sonrisa.
Dime al oído eso que sólo tu y yo entendemos, invéntame, descúbrete, hazme volar.
Piérdete en mi mirada, y yo me perderé en tu cuerpo.
Róbame un beso. Mírame a los ojos y róbame la respiración, llega hasta mi alma.
Haz como que te vas, para volver más tarde con nuevas sonrisas, y besos, y miradas, y juegos.
Juega tus cartas, pero déjame que yo también juegue las mías.
Juégate, quiéreme si te atreves.
Viniste a por mí, como un soplo de brisa directo desde el mar, dispuesto a hacerme olvidar los fantasmas que habitaban aquí adentro. Demasiado profundos, demasiado aferrados a mí, o tal vez yo aferrada a ellos para no volver a caer.
Y ahora, sólo te pido que no te vayas. Sé que puedes ayudarme, y ahora sé que también quiero que lo hagas.
Cada noche tengo miedo, de volver a verte o de no hacerlo, de darme cuenta al abrir los ojos por la mañana que no has sido más que un espejismo.
Real, demasiado real, demasiado perfecto. Pero nada más que una ilusión.
Vamos, vuelve. O no te vayas, aún no.
Dedícame una sonrisa cada mañana al levantarte de mi lado. Déjame hacerme la dormida mientras jugueteas con mi pelo y llega hasta mí tu respiración, haciéndome cosquillas en la piel.
Sácame de aquí, no sueltes mi mano. Porque caeré, volveré a caer hasta que sea demasiado tarde, hasta que el agujero sea demasiado profundo como para poder salir.
Sácame a bailar, y déjame que te saque una sonrisa.
Dime al oído eso que sólo tu y yo entendemos, invéntame, descúbrete, hazme volar.
Piérdete en mi mirada, y yo me perderé en tu cuerpo.
Róbame un beso. Mírame a los ojos y róbame la respiración, llega hasta mi alma.
Haz como que te vas, para volver más tarde con nuevas sonrisas, y besos, y miradas, y juegos.
Juega tus cartas, pero déjame que yo también juegue las mías.
Juégate, quiéreme si te atreves.
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