jueves

Lágrimas de crédito

Me gustaría decirte tantas cosas que ni siquiera mis dedos volando por el teclado son capaces de expresar cómo me siento. No me siento capaz de borrar todas aquellas palabras que tus labios de caramelo pronunciaron para mí, o tal vez no quiera... Tal vez haya algo que siga haciéndome creer que aún estás, que vendrás a buscarme.

Fueron tantos los besos que quedaron escondidos entre mis labios, lentos, silenciosos, que ya perdí la cuenta. Besos que pretendían marcharse sin más, intentando no hacer ruido, para no molestar... En estos labios que una vez fueron de fresa se dibuja una sonrisa amarga, se escapa un suspiro. Idiota, digo bajito. Y repito, idiota, idiota, idiota, cada vez más alto, cada vez más fuerte.

Ya ni siquiera tengo ganas de llorar, ¿sabes? creo que gasté todas mis lágrimas para este jodido 2009, creo que incluso pedí un crédito por valor de todas las del año que viene. Mi corazón resbala por las tuberías de este cuarto, una frase perfecta para mí hoy, una película increíble, "Báilame el agua". También empleé unas cuantas de mis lágrimas de crédito al verla... lo siento, soy de llanto fácil.

Dicen que ésta es época de regalos, de sorpresas, de reencuentros. Haré un esfuerzo por creer. Recogeré uno a uno los pedacitos de esperanza e ilusión que me abrigaban y ahora me han dejado sola en esta fría noche de invierno. Uno a uno, buscaré de entre las sombras los besos que una vez formaron misonrisa, más bien la tuya. Y aquí, de pie, sola, idiota y con miles de trocitos de mí en los bolsillos, seguiré esperando.

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