viernes

Con mil noches a la espalda y tú como único abrigo, protegiendo con besos mi piel del suave brillo del cielo estrellado. A un beso por estrella... podríamos quedarnos así para siempre. Te miro, me miras, como si no hubiera nada más, como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo para dejarnos a solas, tú y yo, sin ni siquiera las mariposas de nuestros estómagos, que hoy salieron a volar.

Buscamos la solución a esa ecuación que debería ser perfecta, un simple tú+yo, pero nos cansamos, y reímos entre flores y gafas de pasta, pero como siempre, a mí se me oye más.
Aún ahora, podría dibujar de memoria tu cara, tu risa, todo, menos tus ojos, no logré encontrar esa pintura.

2 comentarios:

un par de lacasittos dijo...

es que esos ojos son especiales, no, son únicos...

me gustó mucho la entrada!=)

Marta dijo...

sí que son únicos, sí...
Gracias ;)